El día de hoy, por casualidad, escuché después de mucho tiempo la canción The Circle of Life, cuya versión en español es El Ciclo Sin Fin. Esta es la canción con la que la película El Rey León inicia. Es una canción excelente, en cualquier idioma en la que se le escuche. Elton John, es sin duda un gran músico. Luego de escuchar esta canción decidí buscar la película en cuestión en YouTube, para mi sorpresa alguien la había subido, para mi mayor sorpresa aún no había sido removida por incumplir las leyes de copyright. En fin, cuando llegué a la escena en donde Simba y su amiga se encuentran con las hienas, decidí busca información sobre estos animales, primero a través de Google luego en el mismo YouTube. Muchas veces había escuchado que las hienas son reconocidas por comerse a sus víctimas vivas, para mi “suerte” habían videos de personas que realizan viajes a las zonas del África en la que estos animales viven y que de manera muy gráfica mostraban estos hechos. Me resultó, a falta de mejores palabras, interesante, la gran brutalidad de estos animales y la repugnancia que ver comer a estos animales me causaba. Sin embargo, a diferencia de varias de las personas que llenaron la zona de comentarios, detuve mi línea de pensamiento. Me di cuenta de que así es el mundo natural y salvaje, aquel del que los humanos hemos logrado escapar gracias a que evolucionamos cerebros lo suficientemente capaces para crear sociedades, si bien, no apara alcanzar una prosperidad real y paz entre nosotros.
Los animales inferiores, los no humanos, no pueden evitar ser de la forma que son. Viven con el único fin de sobrevivir, esto implica matar a otros animales para comer (los carnívoros), o matar para salvaguardar un territorio o la propia vida o matar para asegurar la reproducción, etc. Las acciones de estos seres no pueden clasificarse como buenos o malos, como generosos o egoístas, de la misma manera como las acciones humanas pueden clasificarse ya que son amorales y, se podría decir, inevitables para estos. No obstante, se puede observar un patrón en estas acciones, todas son útiles para los animales de alguna manera, todas parecen mejorar sus posibilidades de sobrevivir más tiempo.
Los humanos, por el otro lado, somos capaces de razonar, de prever, de calcular, de juzgar. Nuestras acciones pueden ser sometidas a la meditación, al análisis. Nosotros entendemos, en principio, lo que es bueno y lo que es malo. Entendemos, de la misma manera, lo que implica ser justos, lo que implicar tener gentileza, lo que implica causar dolor y podemos explicar lo que se siente cuando lo experimentamos. De igual forma entendemos lo que morir implica. Nosotros dominamos el planeta y dominamos a todos los seres que no son humanos, los usamos para nuestros fines, algunos válidos, como la alimentación, y otros más cuestionables, como la diversión.
Llego así a lo que quiero discutir, la tauromaquia.
Esta es una práctica antigua, se menciona en El Quijote incluso, y al parecer Federico García Lorca creía que era “[…] la riqueza poética y vital de España […]” y que nosotros al haber sido parte de la colonia hemos heredado. No sé qué tanto valor cultura podría tener esta práctica en Perú, pero tiene seguidores, los cuales, si no me equivoco, se reúnen en Acho de vez en cuando para presenciar como un torero prácticamente mata a un toro, poco a poco, lentamente, mientras una multitud expectante observa, supongo, divertida y excitada.
Mi opinión es simple, no creo que sea correcto que se de muerte a un ser vivo por deporte o diversión. Sin importar que tan milenaria pueda la práctica ser. Ahora, algunos dirán que los que están en contra de estos juegos tampoco deberían de comer carne porque igual se está matando a un animal lo que nos haría hipócritas. Pero no creo que el punto sea el hecho de que se está matando a un animal, sino en la forma en que se hace y el objetivo de la muerte. Al ser seres humanos podemos entender lo que implica el causar daño, más allá del resultado que esto nos brinde. Ni siquiera la caza es tan cruel como el mal llamado arte envuelto en una forma mal entendida de cultura.
Fernando Roca Rey
opina que:
“Uno no puede estar en contra de lo que no conoce. Hay más crueldad en dejar que un niño muera de hambre o en un pueblo que no tiene ni luz ni agua. La ministra puede decir lo que le parezca. Hay cosas más importantes”, consideró el torero.
El torero olvida algo, lo que dice es cierto, pero esto no le resta crueldad al toreo. Sin embargo, su argumento de que porque existen otra cosas malas se deben de tolerar también las que parecieran ser menos malas no tiene sentido. El hambre y la falta de acceso a los servicios de electricidad y agua no son unos que se van a resolver pronto, y mientras duren no implica que debamos tolerar o aceptar prácticas que podrían no ser en realidad prioritarias para el país pero que son casi igual de reprochables. Que algo sea antiguo no quiere decir que deba conservarse por siempre. La literatura, la pintura, la música, la poesía son artes, no la matanza de seres vivos.
La brutalidad de las hienas es inevitable para estas, estos animales son como son y los seguirán siendo hasta que se extingan. Pero nosotros no somos iguales, podemos pensar y calificar nuestras acciones y entender lo que causan con profundidad. Los animales sienten dolor igual que nosotros, la diferencia es que no pueden explicarlo con palabras. Y no, no es moralina barata.
La controversia tuvo este año un matiz particular. Se reavivó durante las
Fiestas Patrias en boca de la recién designada ministra de Cultura, la cantante
Susana Baca, quien calificó la corrida de toros de “terrible”. Las reacciones a favor y en contrano se hicieron esperar y la polémica creció.
Por: Cynthia Campos.
A favor: el Frente Antitaurino del Perú anunció que realizarán un plantón de protesta contra las
corridas de toros el próximo viernes 5 de agosto en el frontis del Ministerio de Salud (Minsa), en la Av. Salaverry.
En contra: representantes de la tauromaquia, como el conocido torero
Fernando Roca Rey, recomendaron a la nueva ministra priorizar otros temas de interés cultural.
QUE SE LE PROHÍBA
“Nuestro plantón se iniciará el viernes a partir de las 4 de la tarde. Además de protestar por las corridas de toros, también pedimos que se reglamente la ley 27265, Ley de Protección a los Animales”, anunció William Soberón, del Frente Antitaurino del Perú.
Considera que así se podrá llegar a prohibir este tipo de espectáculos, que dejaron de ser considerados culturales desde el 2005, a través de un fallo del Tribunal Constitucional(TC).
“La tauromaquia promueve la violencia, la tortura, la crueldad hacia los animales sin ninguna razón. Ya no estamos en la época colonial y existe una corriente de opinión contra esta práctica. Ellos quieren que las corridas sean consideradas como culturales para no pagar impuestos”, añadió Soberón.
“Es un arte distinto a todos”
El torero Fernando Roca Rey señaló que “la ministra puede dar su opinión, pero eso no se puede aplicar a todo el país”. Agregó que la tauromaquia debe ser considerada un espectáculo cultural porque en ella confluyen muchas artes. “Hay que tener en cuenta el folclore, la plasticidad y la estética de la tauromaquia. Es un arte distinto a todos”, dijo.
Consultado sobre una encuesta de la Universidad de Lima del 2008, en la que un81.3% de personas estaba en contra de la tauromaquia, Roca Rey señaló que “las opiniones tendrían que venir de todo el país y no solo de Lima”.
“Uno no puede estar en contra de lo que no conoce. Hay más crueldad en dejar que un niño muera de hambre o en un pueblo que no tiene ni luz ni agua. La ministra puede decir lo que le parezca. Hay cosas más importantes”, consideró el torero.
Las reacciones están en el ruedo y de seguro se harán más intensas entre noviembre y diciembre, cuando se dé inicio a la feria taurina.